El Gran Ducado de Luxemburgo se sitúa en el corazón de Europa, entre los territorios de Francia, Bélgica y Alemania. Luxemburgo es estado miembro del Benelux y de la Unión Europea, y acoge en su territorio las sedes de varias instituciones europeas tales como el Tribunal de Justicia, el Tribunal de Cuentas, la Secretaría General del Parlamento Europeo y el Banco Europeo de Inversiones.
El país es asimismo miembro de la OTAN y de la OCDE, entre otras organizaciones. El clima económico y socio-político del país es muy estable, con baja inflación, baja tasa de desempleo y un continuado ritmo de crecimiento. Si por algo destaca Luxemburgo es por tener una economía altamente desarrollada y uno de los mayores PIB per cápita del mundo (a juzgar por los cálculos del Banco Mundial, y del Fondo Monetario Internacional), así como por su industria financiera, que hoy por hoy es uno de los principales motores de su economía y atrae a Luxemburgo profesionales extranjeros de las finanzas altamente cualificados.
En Luxemburgo hay tres lenguas oficiales: el francés, el alemán y el luxemburgués, si bien la población del país se maneja normalmente con soltura en otros idiomas destacando el inglés, el italiano, el portugués y, quizás de forma más limitada, el español.